Existe un amiguito misterioso que vive donde el cielo toca el agua... ¿me ayudás a descubrirlo?
Primero vemos dos cañas muy finitas que salen del fondo del espejo.
Son largas, elegantes y se mueven muy despacio sin hacer ni un ruidito.
¡Ploc!
El agua turquesa las abraza con pequeñas ondas que brillan como diamantes.