¡Shhh, exploradores! Acérquense con cuidado a esta hoja que cuelga sobre el río ruidoso.
Parece que tiene una pequeña gota de pintura verde lima pegada en el centro.
Es una rana de cristal, un tesoro diminuto que apenas mide lo mismo que una moneda.
Se queda muy quieta mientras el vapor del agua humedece su piel brillante.